Blanqueamiento

Buscando una mejor sonrisa

El blanqueamiento dental es una opción segura, fiable y eficaz, con resultados altamente predecibles en la mayoría de los casos, y con un alto índice de satisfacción del paciente, a la hora de buscar una mejor estética y aspecto de la sonrisa . 

La técnica de blanqueamiento dental se ha hecho cada vez más popular a lo largo de la última década y ya no se trata de un tratamiento reservado solamente a aquellas personas objeto de interés público (modelos, actores, políticos, etc.).

Existen dos tipos de blanqueamientos dentales comúnmente empleados en Odontología Estética para dientes vitales. El procedimiento más habitual implica el uso domiciliario de un gel blanqueador aplicado mediante férulas orales (cubetillas) confeccionadas a medida. Los resultados más óptimos suelen alcanzarse entre las tres y las cuatro semanas de iniciado el tratamiento.

Férula de blanqueamiento domiciliario

El segundo tipo de procedimiento de blanqueamiento dental implica el uso, en consulta dental de un gel blanqueante altamente concentrado sobre la dentadura, el cual es activado mediante láser. El procedimiento emplea entre 45 a 60 minutos. En ocasiones necesita ser repetido más de una vez para obtener unos resultados óptimos.

El sistema de blanqueamiento láser en la consulta dental puede aclarar los dientes entre dos a tres tonos, mientras que el sistema domiciliario puede aclarar uno o dos tonos.

Equipo Láser de Blanqueamiento

Durante los procedimientos de blanqueamiento dental es necesario evitar alimentos fuertemente coloreados como el vino rojo, té y el café durante las 24 horas siguientes al tratamiento con láser y durante todo el periodo de tratamiento mediante el método domiciliario.

Es importante destacar que decoloraciones o manchas causadas por algunas medicaciones (tetracicilinas) son más difíciles de tratar.

Con los sistemas de blanqueamiento dental activado con LÁSER , en los que se utiliza peróxido de hidrógeno, se obtienen resultados excelentes en una sola sesión, sin producir daños ni en el esmalte ni en la pulpa. En casos muy severos se puede realizar más de una sesión láser, o bien prolongar el tratamiento domiciliariamente con férulas de blanqueamiento.

Los pacientes con enfermedad periodontal y/o superficies con raíz expuesta no son candidatos para el blanqueamiento láser.

Se deberán realizar los tratamientos restauradores antes del blanqueamiento láser.

El blanqueamiento láser no debe producir dolor. Si el paciente en algún momento se queja de hipersensibilidad o dolor se debe interrumpir el tratamiento y determinar la causa: simple irritación gingival o auténtico dolor pulpar del diente. En el primer caso habrá que enjuagar con abundante agua. Si el dolor es debido a la sensibilidad del diente, deberá reducirse la potencia del láser y, si persiste, finalizar el tratamiento.

El contacto del peróxido de hidrógeno con cualquier tejido blando produce una sensación de escozor que desaparece en una o dos horas.